Los usos

Los usos y aporvechamientos de las Bardenas han ido variando con el tiempo. Si en el siglo XIX el aprovechamiento ganadero era el principal y el en XX fue el agrícola, en el siglo XXI el turismo y las actividades lúdico deportivas han irrumpido con fuerza.

Usos agrícolas

La importancia de la agricultura en las Bardenas es muy alta, actualmente es la actividad más relevante. Ya la Real Célula de 1705 citaba el derecho a siembra, aunque este no fue introducido en la Ordenanzas hasta 1849. La primera referencia a la agricultura se hace en 1771, pero no da idea de la superficie sembrada. En 1888 se sabe que había sembrados 3.232 ha y el 1920 ya había 12.464 ha. Es en 1915 donde la agricultura comienza a superar a la ganadería

Las modificaciones de las ordenanzas que se han venido realizando en el siglo XX han ido regulando el uso agrícola del territorio.

En las Bardenas hay cultivos de secano y regadío. Los de secano son de mayor extensión implementándose incluso en el Parque Natural. Se dedican, principalmente a cereales de invierno, cebada y trigo, y se realizan en la modalidad de año y vez (es decir un año se cultiva y el siguiente no), También hay esparragueras y viñas.

El regadío, que se realiza con agua procedente del Pirineo, en especial del embalse de Yesa, son mucho más limitados en extensión y su producción es similar a la de la huerta de la ribera del Ebro. En la modificación de la Ordenanza de 2007 se introduce la plantación de frutales y olivos.

Usos ganaderos

En la actualidad, después de que en el siglo XIX fuera el aprovechamiento relevante, la ganadería esta supeditada a la agricultura.

Hay tres asuntos diferentes en el aprovechamiento ganadero; la duración de las veda de pastos de verano, que ha pasado de los 120 días en 1820 a los 79 días en 1969; el aprovechamiento del estiércol, que se limita a los pueblos congozantes prohibiendo su venta al exterior y el uso de corrales, que pasa de tener derecho preferente quien lo construye (1926) para su uso a permitir su transmisión (1961).

A los valles pirenaicos han utilizado las Bardenas desde mucho tiempo atrás. Cuando en el año 882 al Valle de Roncal se le otorga el derecho de aprovechamiento, este ya se venía produciendo con anterioridad. Se sabe que a comienzos de la Edad Moderna pastaban en las Bardenas, de forma trashumante hasta 300.000 ovejas y cabras aunque la cifra se ha ido bajando con el tiempo. A mediados del siglo XIX ya en la mitad aunque se añadían 2.000 cabezas de vacuno.

Para estimar la cabaña ganadera hay que echar mano a la información procedente del cobro de los moldes ganaderos que son calculados por la información que cada usuario da sobre las cabezas que pastan en terrenos de las Bardenas, esta particularidad puede causar que los datos sean inferiores a las cifras reales. Hay dos temporadas de pastos por los cuales hay que pagar una cantidad por cabeza. Esa cantidad depende del tipo de ganado y de la temporada. La primera temporada está establecida entre el 18 de septiembre y el 30 de noviembre de cada año y la segunda entre 1 de diciembre de un año y el 30 de junio del año siguiente. Entre ambas se abre una veda estival de pastos que dura del 1 de julio al 17 de septiembre. La modificación de las Ordenanzas realizada en mayo de 2007 se plantea la eliminación de las temporadas de pasto que quedan reducidas a una única temporada que coincide con el año natural. Es mantiene la veda de pasto entre 25 de junio hasta el 17 de septiembre. El uso de corrales queda en exclusiva para su titulares.

Se estima que aprovechan los pastos de las Bardenas unas 83.877 cabezas de ganado ovino y caprino en la primera temporada y 52.390 en la segunda, a la que hay que sumar unas 311 cabezas de ganado vacuno en primera temporada y 375 en la segunda.

Los congozantes que más relación tienen con el aprovechamiento ganadero son los de los valle pirenaicos. Históricamente, casi la mitad del ganado pertenecía a estos congozantes que acuden en trashumancia hasta estos pastos para pasar el invierno. La cañada entra por El Paso. La estancia suele ser de siete meses. Hay una jota de Valtierra que cuenta así la estancia:

A la Bardena de rey
Ya vienen los Roncaleses
A comer migas con sebo
Por lo menos siete meses.

Usos turísticos, deportivos y otros

Entre los nuevos aprovechamientos de las Bardenas está el de su explotación turística y deportiva que está tomando relevancia con el auge del deporte de aventura.

La singularidad, el paisaje y la riqueza natural de sus diferentes áreas protegidas atraen a muchas personas a realizar diferentes actividades. Estas actividades han desarrollado una cierta infraestructura de empresa y de hostelería en los pueblos que la ordenan.

Existen varias rutas para realizar en diferentes medios, a pie, en bicicleta de montaña, o en coches todoterrenos. Estas actividades están limitadas por la normativa del Parque Natural. Se limita el horario de las vistas, prohibiendo el pasar la noche en el interior del Parque. Se prohíbe salirse de los senderos y caminos, estacionar vehículos, circular en grupos superiores de tres vehículos, no se puede escalar, ni acampar ni hacer fuego y cualquier realización fotográfica o filmación de carácter comercial debe contar con el debido permiso.

Entre los diferentes acontecimientos que se producen en las Bardenas relacionados con el turismo y el deporte, destaca la prueba extreme bardenas que se realiza en el mes de junio y esta organizada por el club ciclista arguedano. Los visitantes provienen de muy diferentes sitios, de la propia Navarra, de las comunidades vecinas y de países extranjeros. Entre estos destaca Francia.

La utilización de las Bardenas para la filmación de películas y anuncios es muy habitual. El singular paisaje es elegido como exteriores para muchas películas y anuncios.

Desde mayo de 2007 se instala en la Bardenas una huerta solar lo que da inicio a otro aprovechamiento novedoso del territorio de Bardenas que enlaza con aquel antiguo de coger leña en cuanto que ambos son proveedores de energía.